Viernes, 27 de Marzo del 2020
Cuando nos creíamos mejores
Cuando nos creíamos mejores. Mirábamos con desprecio de ignorancia y capacidades, previsión y libertad. La risa floja de lo del nunca pasará. Como quien se cree capaz de vencer la fuerza de la gravedad. La subida de la marea. Pero el tiempo apremia. La demagogia del largo plazo, la saliva en la boca la sangre del voto, el oportunismo del populacho... no sirven. Caen de uno a uno en estadísticas “aemocionales” buscando la pendiente 0, la derivada de la velocidad, pero la velocidad aumenta, a más energía cinética menor energía potencial. Esa energía potencial que no se ha sabido leer. Ese valor estratégico que es necesario en todos los países. No todas las geografías son rentables. Es necesario crecer cereal, tener reservas de agua, fuentes de energía, logística para casos de emergencia... año año brindamos a la suerte que no haya sequía, que no se incendien muchos bosques, que no haya gota fría, que haga buen tiempo en Semana Santa... es tiempo de parar y prever. De proteger el ámbito local pero aprovechar la comunidad global para crecer, no para ahogar, para apagar, para cuando llega el lobo... demostrar lo poco que tenemos y lo cobardes que somos
