Fumata blanca
Fumata blanca. Dios te oiga. Por fin un acuerdo. Un objetivo, un líder un nuevo milenio. Opacidad de un acuerdo. Secreto sumario, votaciones sin freno. Un objetivo, solo el consenso: ”Habemos Papam”. Como odio el like rápido, el postureo. Hablar para los tuyos, olvidar el enfermo. Es cierto que ocultar el debate, oscurece su credibilidad, fomenta el manoseo. Pero cuando no hay consenso será mejor el voto secreto. Ganar libertad , mirarse en el espejo. Preguntarse si votas con conciencia o solo por trote cochinero. Maldigo este modelo, votar unas listas y no votar al pregonero. Solo me fío del que confío. No de unas siglas oportunistas que están pensando en un bien propio pasajero. Olvidando al paciente, olvidando el bien sincero. Por favor, que los encierren a todos. A pan y agua sin cámaras ni micros. Que acuerden algo que sea un común objetivo, ni tuyo ni mío. Que nadie sepa de quién fue la idea, ni quien voto en contra y a favor. Que les juzguemos a todos por igual por el resultado. Porque vergüenza da tanto elegir la opción equivocada como el no saber defender o argumentar la alternativa promulgada. Pobres seres. Voto fácil, voto útil. Oportunismo efímero y el pueblo, el pueblo.... muriendo.
